Es muy frecuente que, en la primera visita a nuestra consulta en Clínica Dvarius, los pacientes comiencen la conversación señalando una vena abultada en la pierna y comentando: «Doctor, vengo porque esto se ve mal». Sin embargo, como especialista en Angiología y Cirugía Vascular, mi responsabilidad es explicarle que lo que usted percibe como un defecto visual es, en realidad, la punta del iceberg de una condición médica subyacente: la Insuficiencia Venosa Crónica (IVC).
Las varices son venas dilatadas que han perdido su capacidad para retornar la sangre eficazmente al corazón. Aunque el componente estético es válido y comprensible, ignorar la repercusión hemodinámica de esta patología puede tener consecuencias para su salud general a largo plazo. En este artículo, quiero explicarle por qué debemos prestar atención a sus piernas más allá del espejo.

La raíz del problema: ¿Qué ocurre dentro de sus venas?
Para comprender el impacto global en su salud, primero debemos entender el mecanismo básico. Las venas de las piernas tienen unas válvulas diminutas que actúan como compuertas para impedir que la sangre baje por efecto de la gravedad. Cuando estas válvulas fallan, la sangre se estanca, aumenta la presión en la zona hipertensión venosa y la pared venosa se dilata.
Si desea profundizar en este mecanismo fisiológico, le invito a leer nuestro artículo detallado sobre ¿qué son las varices?, donde desglosamos este proceso. El resultado inmediato de este fallo valvular no es solo la aparición de la vena varicosa, sino una alteración en la oxigenación de los tejidos circundantes.
Síntomas que afectan su calidad de vida
Muchas personas normalizan vivir con molestias en las piernas, atribuyéndolas al cansancio del día o a la edad. Sin embargo, la insuficiencia venosa provoca una serie de síntomas que pueden limitar su actividad diaria:
- Pesadez y cansancio extremo: Especialmente al final del día, sintiendo las piernas como «bloques de cemento».
- Edema (hinchazón): Generalmente en los tobillos, que suele desaparecer tras el descanso nocturno pero reaparece al día siguiente.
- Calambres nocturnos: Espasmos musculares que pueden interrumpir su descanso.
- Prurito (picor): Una sensación de hormigueo o picor alrededor de la vena afectada, que a menudo se confunde con piel seca.
Estos síntomas, aunque no parezcan graves al inicio, tienden a inducir al sedentarismo. Si le duelen las piernas, usted camina menos; si camina menos, la bomba muscular de la pantorrilla trabaja menos, y la insuficiencia venosa empeora. Es un círculo vicioso que afecta su salud cardiovascular global.
Riesgos y complicaciones para la salud general
Más allá de la incomodidad, las varices no tratadas pueden evolucionar hacia cuadros clínicos más complejos. No se trata de ser alarmistas, sino prudentes y conscientes de la evolución natural de la enfermedad si no se interviene.
Cambios en la piel y úlceras venosas
La hipertensión venosa mantenida en el tiempo provoca la extravasación de componentes sanguíneos hacia la piel. Esto se manifiesta inicialmente como una pigmentación oscura (dermatitis ocre) en la zona de los tobillos. La piel se vuelve frágil, fina y propensa a lesiones. En estadios avanzados, cualquier pequeño roce puede desencadenar una úlcera venosa, una herida de difícil cicatrización que requiere cuidados intensivos y que puede convertirse en una puerta de entrada para infecciones.
Trombosis y varicoflebitis
La sangre que circula lentamente (estasis) tiene mayor propensión a coagularse. Una de las complicaciones de las varices más frecuentes es la varicoflebitis o trombosis venosa superficial: la formación de un coágulo dentro de la variz. Esto provoca dolor agudo, enrojecimiento y calor en la zona.
Aunque menos frecuente, existe el riesgo de que el proceso afecte al sistema venoso profundo (Trombosis Venosa Profunda), una situación médica que requiere atención urgente para evitar que el trombo se desplace al pulmón.
El impacto psicológico y social
No podemos desligar la salud física de la emocional. En mi trayectoria, y puede ver más sobre mi enfoque en mi perfil del Dr. Jordi Cordobés Gual, he observado cómo muchos pacientes limitan su vida social. Evitan ir a la playa, usar ropa corta en verano o realizar actividades deportivas por vergüenza o incomodidad física. Recuperar la salud de sus piernas es también recuperar la libertad de movimiento y la confianza en uno mismo.
¿Cuándo debe acudir a un especialista?
No es necesario esperar a tener una complicación grave para consultar. De hecho, la prevención y el tratamiento temprano son las mejores herramientas. Le recomiendo solicitar una valoración si:
- Las varices son visibles y palpables (abultadas).
- Siente dolor o pesadez que le impide realizar sus actividades normales.
- Nota cambios en el color o textura de la piel en los tobillos.
- Ha tenido algún episodio de sangrado por una variz (varicorragia).
Hoy en día, disponemos de tratamientos en consulta para varices que son mínimamente invasivos, no requieren baja laboral y permiten solucionar tanto el problema médico como el estético en la misma intervención.
Conclusión
Considerar las varices únicamente como un problema estético es un error que puede costarle salud a largo plazo. Su sistema circulatorio es vital para el funcionamiento de todo su organismo. Tratar la insuficiencia venosa no es vanidad; es una decisión de salud responsable que mejora su calidad de vida, previene complicaciones serias y le permite mantenerse activo y vital.
Si tiene dudas sobre el estado de sus venas, le invito a que no deje pasar el tiempo. Un diagnóstico ecográfico preciso es el primer paso para recuperar el bienestar de sus piernas.
Preguntas Frecuentes
¿Las varices pueden desaparecer por sí solas?
No, las varices son una enfermedad crónica y progresiva. Una vez que la pared venosa se ha dilatado y la válvula ha fallado, no vuelve a su estado original de forma espontánea. Las cremas o geles pueden aliviar los síntomas momentáneamente, pero no eliminan la variz.
¿Es peligroso hacer ejercicio si tengo varices?
Al contrario, el ejercicio moderado es beneficioso. Actividades como caminar, nadar o ir en bicicleta activan la bomba muscular de la pantorrilla y favorecen el retorno venoso. Sin embargo, debe evitar ejercicios de alto impacto o levantamiento de mucho peso sin supervisión, ya que pueden aumentar la presión abdominal y venosa.
¿Las varices aumentan el riesgo de problemas cardíacos?
Las varices son un problema del sistema venoso periférico y no causan infartos de corazón directamente. Sin embargo, indican una mala circulación de retorno que, si se complica con una trombosis venosa profunda, podría derivar en una embolia pulmonar, lo cual sí es una emergencia grave.
¿Si me opero, las varices volverán a salir?
Con las técnicas modernas que aplicamos a diario en clínica Dvarius, la tasa de recurrencia en la vena tratada es muy baja (menor del 3%). Sin embargo, al ser una enfermedad crónica con componente genético, pueden aparecer nuevas varices en otras zonas con el paso de los años. Por ello, el seguimiento y los hábitos de vida saludables son fundamentales tras el tratamiento.







