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Una de las preguntas más frecuentes que recibo en mi consulta en Clínica Dvarius es: “Doctor, si tengo varices, ¿debo dejar de hacer deporte?”. La respuesta corta es no. De hecho, el sedentarismo es uno de los mayores enemigos de su salud vascular. Sin embargo, no todo el ejercicio impacta de la misma manera en sus piernas. Entender la relación entre ejercicio y varices es fundamental para mejorar su calidad de vida y evitar que la insuficiencia venosa progrese.

Como especialista, mi objetivo es que usted comprenda cómo funciona su circulación y cómo el movimiento adecuado puede convertirse en su mejor aliado terapéutico.

La importancia de la bomba muscular de la pantorrilla

Para entender por qué el ejercicio es beneficioso, primero debemos visualizar cómo retorna la sangre al corazón. A diferencia de las arterias, las venas no tienen un “motor” propio que impulse la sangre contra la gravedad desde los pies hacia arriba. Dependen, en gran medida, de lo que llamamos la bomba muscular de la pantorrilla.

Cada vez que usted da un paso y contrae los gemelos, estos músculos exprimen las venas profundas de la pierna, impulsando la sangre hacia arriba. Es un mecanismo hidráulico perfecto. Por ello, mantener una musculatura tonificada y activa es esencial para aliviar los síntomas comunes de las varices como la pesadez, el dolor o la hinchazón.

Ejercicios recomendados: Aliados de su circulación

No todos los deportes son iguales. Para un paciente con insuficiencia venosa, buscamos actividades que favorezcan el retorno venoso sin aumentar excesivamente la presión dentro de las venas o el impacto contra el suelo.

Caminar: El ejercicio universal

Es la actividad más sencilla y efectiva. Caminar a paso ligero activa la bomba plantar y la de los gemelos de forma rítmica. Le recomiendo hacerlo con calzado adecuado que amortigüe el paso, evitando terrenos excesivamente duros. Intente caminar al menos 30 minutos diarios; sus piernas notarán la diferencia.

Natación y Aquagym

Desde mi punto de vista médico, el agua es el medio ideal para gente con tendencia a tener varices. Al nadar, ocurren dos cosas beneficiosas: primero, la posición horizontal elimina el efecto de la gravedad, facilitando el retorno venoso. Segundo, la presión hidrostática del agua actúa como una “media de compresión natural”, ayudando a vaciar las venas. Además, el agua suele estar a una temperatura más fresca, lo cual tiene un efecto vasoconstrictor y antiinflamatorio.

Ciclismo

Ya sea en bicicleta estática o de paseo, el pedaleo es un ejercicio excelente. El movimiento rítmico de flexión y extensión del tobillo y la rodilla activa la circulación sin que las piernas soporten el peso del cuerpo (lo cual reduce el impacto). Si usted es aficionado al ciclismo, recuerde no llevar ropa demasiado ajustada en la cintura o ingles que pueda dificultar el flujo sanguíneo.

Actividades que requieren precaución

No se trata de prohibir, sino de adaptar. Algunos ejercicios pueden aumentar la presión intraabdominal o generar un impacto brusco que, si usted tiene unas válvulas venosas debilitadas, podría no ser lo más aconsejable sin supervisión.

  • Running o correr en asfalto: El impacto repetitivo contra superficies duras puede dificultar el retorno venoso en algunos pacientes. Si le gusta correr, intente hacerlo en superficies más blandas (tierra, hierba) y use siempre compresión elástica deportiva.
  • Levantamiento de pesas intenso: Al levantar mucho peso, solemos hacer la maniobra de Valsalva (contener la respiración y hacer fuerza con el abdomen). Esto aumenta la presión intraabdominal y transmite esa presión a las venas de las piernas. Si realiza pesas, priorice más repeticiones con menos carga y cuide su respiración.
  • Deportes de alto impacto con paradas bruscas: Tenis, pádel o baloncesto implican frenadas secas que aumentan la presión venosa momentáneamente.

Si tiene dudas sobre si su rutina actual es adecuada, le invito a conocer más sobre el enfoque del Dr. Jordi Cordobés Gual y cómo personalizamos las recomendaciones según el estado de sus venas.

Consejos prácticos para entrenar con varices

Para maximizar los beneficios del deporte y minimizar riesgos, le sugiero seguir estas pautas médicas:

  1. Use medias de compresión: Es, quizás, el consejo más importante. Existen medias deportivas de compresión gradual que mejoran el rendimiento de la bomba muscular y reducen la vibración de los tejidos.
  2. Hidratación constante: La sangre más densa por deshidratación circula peor y aumenta el riesgo de trombosis. Beba agua antes, durante y después del ejercicio.
  3. Enfriamiento activo: Al terminar, no se pare de golpe. Camine despacio unos minutos. Posteriormente, dedique tiempo a estirar y, si es posible, termine su ducha con agua fría en las piernas en sentido ascendente (de los pies a los muslos).
  4. Eleve las piernas: Tras el esfuerzo, tumbarse con las piernas elevadas por encima del nivel del corazón durante 10-15 minutos facilita el drenaje venoso acumulado.

¿Cuándo acudir al especialista?

El ejercicio es prevención y mantenimiento, pero no sustituye al tratamiento médico si la enfermedad ya está avanzada. Si a pesar de mantenerse activo nota que las varices aumentan de tamaño, aparece dolor persistente, cambios en la coloración de la piel o úlceras, es momento de valorar opciones. Hoy en día, contamos con tratamientos en consulta mínimamente invasivos que le permiten reincorporarse a su vida deportiva casi de inmediato.

Recuerde que cada paciente es único. Lo que funciona para uno, puede no ser ideal para otro. La clave está en escuchar a su cuerpo y contar con el asesoramiento adecuado.

Preguntas Frecuentes

¿Hacer ejercicio puede curar mis varices?

No, el ejercicio NO elimina las varices que ya existen, ya que estas son venas dilatadas estructuralmente dañadas. Sin embargo, el ejercicio es fundamental para aliviar los síntomas, frenar el avance de la enfermedad y prevenir la aparición de nuevas varices al mejorar la eficiencia del retorno venoso.

¿Es malo hacer sentadillas si tengo varices?

No necesariamente, pero depende de la carga. Las sentadillas activan la musculatura de las piernas, lo cual es bueno. El riesgo surge si utiliza mucho peso excesivo que aumente la presión abdominal. Realícelas con peso moderado, buena técnica y, preferiblemente, usando medias de compresión.

¿Puedo hacer deporte después de un tratamiento de varices?

En la mayoría de los tratamientos modernos, como la escleroterapia o el láser endovenoso, fomentamos que el paciente camine inmediatamente después del procedimiento. Para deportes más intensos, solemos recomendar esperar unos días, dependiendo de la técnica utilizada. Siempre siga las indicaciones específicas que le daremos en consulta.

¿El yoga o pilates son recomendables?

Sí, son excelentes. Muchas posturas de yoga implican tener las piernas elevadas (posturas invertidas), lo que favorece el drenaje venoso por gravedad. Además, el trabajo de respiración y estiramiento en pilates ayuda a reducir la presión intraabdominal y mejora la circulación general.

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